El mercado de la preservación de videojuegos y el hardware de vanguardia está viviendo una auténtica edad de oro para los entusiastas de los 64 bits. Tras el reciente impacto de propuestas como el sistema Analogue 3D, la compañía ModRetro ha entrado de lleno en la competición con su propia máquina de tecnología FPGA dedicada a recrear los circuitos de la mítica Nintendo 64: la ModRetro M64. Con los primeros envíos a los consumidores programados para iniciarse de forma oficial el próximo 28 de julio, las primeras pruebas con unidades de preproducción dejan claro que estamos ante un enfoque radicalmente distinto al de sus competidores, apostando de lleno por la estética y el espíritu directo de los años noventa.
Diseño e interfaz: Un puñetazo de nostalgia noventera
Mientras que otras marcas optan por líneas minimalistas y estilizadas que buscan mimetizarse con los electrodomésticos modernos, ModRetro ha diseñado la M64 para que destaque con orgullo en cualquier estantería. El diseño rinde un homenaje directo a las formas de la consola original de Nintendo, pero añadiendo un toque translúcido en la cubierta que permite contemplar la placa de circuito impreso de color negro con sus trazas doradas.
La consola se comercializa en cuatro variantes de color diferentes: Gris, Verde, Púrpura y Rojo. En el frontal destacan dos botones físicos principales: uno de encendido/reseteo y un botón dedicado a desplegar el menú interno del sistema sin necesidad de recurrir al mando. Además, incorpora una tira de luz justo enfrente de la ranura de cartuchos que ilumina el arte de la etiqueta mientras juegas, junto a un botón de expulsión mecánica con la fuerza suficiente para hacer saltar los juegos si no se tiene cuidado.
A diferencia de los complejos sistemas operativos modernos, la M64 apuesta por el minimalismo absoluto: la consola está diseñada para llevarte directamente a la acción. Si la enciendes sin juego, te avisa en pantalla, pero si hay un cartucho introducido, tarda apenas cinco segundos en arrancar. Su menú de configuración luce un llamativo logotipo superior combinado con una paleta de colores rosa fucsia que grita los noventa por los cuatro costados, permitiendo gestionar los filtros de pantalla, emparejar mandos o activar las actualizaciones automáticas a través de su conexión WiFi integrada.
Conectividad, hardware y el músculo del silicio FPGA
En la parte trasera, el panel de conexiones de la M64 ofrece una configuración práctica y directa para los estándares actuales:
Una ranura para tarjetas SD (que incluye de serie una tarjeta microSD).
Dos puertos USB-C destinados a accesorios.
Una salida de vídeo digital HDMI (la consola incluye en la caja el cable HDMI, un cable USB-C a USB-C y su correspondiente transformador de corriente).
Un puerto USB-C adicional dedicado exclusivamente a la alimentación del sistema.
En el apartado frontal, la consola ofrece soporte completo para cuatro mandos cableados o inalámbricos, siendo totalmente compatible con alternativas de terceros como el mando Wireless 64 de 8BitDo o el Captain de Hyperkin. Si utilizas un mando inalámbrico, el puerto correspondiente de la consola te avisa de la sincronización iluminándose con un anillo de luces LED. Lo más importante para los puristas es que el sistema ofrece soporte total para los accesorios originales de Nintendo, incluyendo los mandos clásicos de la época, el Rumble Pak, el Controller Pak de memoria y el Transfer Pak.
A nivel interno, la M64 no utiliza emulación por software. El corazón de la máquina está impulsado por el chip de silicio AMD Artix UltraScale+ FPGA, lo que significa que el hardware de la Nintendo 64 se replica a nivel físico y de transistores. Gracias a esto, la consola es compatible con todo el catálogo original de cartuchos sin importar la región geográfica, así como con cartuchos flash multijuegos como el Summercart64 o los populares EverDrive (aunque el equipo de desarrollo sigue puliendo el rendimiento específico con el modelo EverDrive X7).
Dado que el sistema reproduce el comportamiento exacto del hardware original, el rendimiento de los juegos base es idéntico al de la consola de nuestra infancia: clásicos como Star Fox 64 lucen nítidos en pantallas modernas a resolución 4K, pero mantienen las familiares caídas de fotogramas por segundo (framerate) de la época, del mismo modo que GoldenEye 007 conserva sus rascadas de rendimiento habituales. No obstante, ModRetro ha confirmado que las unidades comerciales finales incluirán funciones de overclocking integradas que, según las declaraciones de su director ejecutivo Torin Herndon, aspiran a superar las capacidades de la competencia.
El mando M64 Pro: Un tridente de aluminio con tecnología SCI
Para acompañar el lanzamiento del sistema, la compañía ha diseñado el M64 Pro Controller, un mando que se vende por separado a un precio de 89,99 dólares. Este periférico no solo es compatible con la nueva M64, sino que puede utilizarse mediante cable en la consola Nintendo 64 original, así como en ordenadores PC y dispositivos Android.
El diseño del mando destaca por su construcción premium, utilizando una carcasa trasera fabricada en aluminio que resulta fría al tacto. ModRetro ha modificado la ergonomía de los botones superiores L y R para adaptarlos mejor a la posición natural de los dedos y ofrece una versatilidad de alimentación brutal: incluye un paquete de batería recargable intercambiable y, a su vez, un adaptador para utilizar pilas AA tradicionales si se busca tacto clásico.
A nivel técnico, el mando inalámbrico utiliza el estándar de comunicación Bluetooth más rápido disponible en el mercado: la tecnología SCI (Shorter Connection Intervals o Intervalos de Conexión Cortos), garantizando la menor latencia inalámbrica del sector. El joystick analógico utiliza tecnología TMR desarrollada por la propia ModRetro, logrando emular con una precisión pasmosa el comportamiento y recorrido del stick original en juegos exigentes como Star Wars: Episode I - Racer o Snowboard Kids, alejándose del tacto tipo GameCube que suelen usar otras marcas.
Personalización visual y el futuro del ecosistema
Uno de los apartados donde la M64 se desmarca por completo es en su profundo sistema de filtros de pantalla personalizados para recrear el aspecto de los antiguos televisores de tubo (CRT). Además de los ajustes preestablecidos de fábrica de imagen limpia, líneas de exploración (scanlines) y filtro CRT general, la consola incluye un menú de personalización profunda que permite modificar de forma manual el tipo de línea de exploración (pudiendo elegir entre 2 fases o 4 fases), la rejilla de apertura (aperture grill), el escalado de la imagen, el grosor de las líneas, el brillo (bloom) o el nivel de distorsión de la señal. Estos ajustes permiten limpiar la imagen y ganar una visibilidad crucial en circuitos oscuros de juegos de velocidad.
Respecto al precio y los planes de lanzamiento, ModRetro ha establecido una estrategia en dos tramos.
Aquellos usuarios que se apuntaron a la lista de espera previa al lanzamiento podrán adquirir la consola por 199 dólares. El director ejecutivo ha asegurado que disponen de unidades suficientes para cubrir toda la demanda de dicha lista.
Una vez que se agoten las unidades de la lista de espera, el precio de la consola pasará a ser de 229 dólares.
Es fundamental señalar que la M64 se comercializa exclusivamente como consola base; debido a los costes de producción, no incluye ningún mando ni juego de regalo en la caja. Sin embargo, la compañía va a respaldar el lanzamiento publicando cuatro nuevos juegos físicos en formato cartucho con caja clásica para el sistema y para la Nintendo 64 original: Xeno Crisis (un shooter de doble stick), Xibalba 64, Extreme-G Turbo Fusion y el regreso de Buck Bumble.
Por último, de cara a la compatibilidad con el Transfer Pak de accesorios como Pokémon Stadium, el mando Pro carece de ranura directa. Para solucionarlo, ModRetro integrará en el futuro soporte nativo para conectar su consola portátil ModRetro Chromatic (que se comercializa por 199 dólares en su versión base o 299 dólares con cristal de zafiro) y utilizarla directamente como pasarela de datos y de vídeo, creando una sinergia total entre ambos dispositivos de la marca.
Indiscreciones:
Dentro del desarrollo de la M64, se sabe perfectamente que el nacimiento del mando M64 Pro Controller estuvo envuelto en una serie de carambolas empresariales y decisiones de diseño extremas. Las informaciones contrastadas en los foros de desarrollo y las entrevistas técnicas de la propia ModRetro confirman que el uso de aluminio en la parte trasera del mando no fue un simple capricho de diseño premium. Su inclusión responde a una necesidad puramente física: el aluminio actúa como un disipador de calor pasivo para la placa interna del mando, que gestiona la altísima tasa de refresco del estándar de comunicación inalámbrica SCI (Shorter Connection Intervals). La baja latencia del chip Bluetooth genera tal nivel de transferencia de datos que un chasis cerrado de plástico convencional habría provocado problemas de sobrecalentamiento en las sesiones largas de juego, obligando a los ingenieros a recurrir al metal frío para mantener estables los componentes.
¡Un momento!
¿Tienes madera de redactor o guardas una buena exclusiva?
No te la quedes. Escríbenos para enviar tus noticias, curiosidades o chismes tecnológicos. En Teleindiscreta.com la línea siempre está abierta para los que tienen algo que contar. ¡Contáctanos!




